Ya sea porque toca renovar tu infraestructura de IT o porque tus iniciativas de innovación necesitan un empujón, aprende a identificar las señales que indican que es momento de iniciar o avanzar con tu migración a la nube.

Seis señales de que necesitas mover tus workloads a la nube pública
La nube se ha convertido en una de las principales plataformas tecnológicas para las empresas que buscan una ventaja competitiva, aunque también plantea decisiones difíciles para los líderes de negocio. Con algunos evangelistas de la nube predicando la doctrina de los departamentos de IT reducidos y un enfoque cloud-first para todo, es fácil perderse a la hora de avanzar con una migración.
Adoptar una estrategia de migración agresiva y mal planificada puede dejarte con los mismos problemas de costos, riesgos y demás que esperabas resolver con la nube. La nube no es una varita mágica, y quienes toman las decisiones necesitan saber cómo aprovechar su potencial, empezando por entender cuándo tiene sentido migrar. Para eso conviene conocer algunas señales que pueden indicar que llegó el momento de mover tus workloads a la nube.
Llegó la hora de renovar tu hardware
Si acabas de comprar hardware nuevo, no tendrás apuro por mover tu infraestructura de IT a la nube. Pero si tu equipo tiene tres años o más, este es el momento ideal para invertir en una migración a la nube en lugar de comprar nuevos servidores, sobre todo si la capacidad actual no logra seguirle el ritmo a la expansión de tu negocio. Sumar más infraestructura de servidores no es una forma eficiente de escalar; en cambio, migrar a la nube te permite escalar hacia arriba o hacia abajo casi al instante según lo necesites, sin sobreaprovisionar recursos.
La mayoría de los servidores tienen una vida útil de tres a cinco años, según el mantenimiento y las actualizaciones, y reemplazar hardware obsoleto con costosos servidores propios rara vez tiene sentido financiero. Los servidores físicos no solo son caros de adquirir: también lo son de mantener y demandan mucha mano de obra, sobre todo conforme envejecen.
Si usas un data center para recopilar, almacenar y procesar tus datos, revisa la fecha de renovación de tu contrato. Los contratos de data center suelen vencer a los tres años, así que ese momento es una oportunidad ideal para evaluar el ahorro potencial de mover tu almacenamiento y procesamiento a la nube pública.
Tus presupuestos de IT están ajustados
Los costos de IT no paran de subir, y dejar de comprar, operar y mantener hardware propio es una de las formas en que la nube hace rendir más tu presupuesto de IT. También se ahorra el tiempo que tu equipo de DevOps y tu administrador de sistemas dedican a backups y a otras tareas mayormente manuales propias de la infraestructura on-premises, para que puedan invertirlo de forma más productiva en proyectos que beneficien a tus clientes.
Los proveedores de nube ofrecen Precios por consumo (pay-as-you-go), así que solo pagas por la capacidad de cómputo que utilizas.
Entonces, ¿por qué tantas empresas se exceden de su presupuesto de nube? Con un estudio de Couchbase que revela que las empresas gastan un 35% de más en la nube, conviene entender el modelo financiero de Opex (gasto operativo) que aplica en la nube. Sin suficiente visibilidad sobre dónde se está gastando y cómo alinear ese gasto con los planes de descuento de los proveedores de nube, es fácil pasarse considerablemente del presupuesto.
Adoptar un enfoque FinOps ayuda a instaurar una cultura de optimización de costos de nube en toda la organización. Y usar una solución como Flexsave de DoiT te ayudará a sacar el máximo provecho de los planes de descuento de los proveedores. Monitorea de forma continua tu uso on-demand para detectar de manera automática e inteligente oportunidades de aplicar descuentos a los workloads a partir de los commitments y Savings Plans existentes con los proveedores de nube.
Gestionar la capacidad se volvió un problema
Los picos y caídas de capacidad siempre han sido un dolor de cabeza para los responsables de IT. Invertir en capacidad adicional para absorber los picos estacionales de demanda te protege ante la falta de espacio de almacenamiento, memoria o capacidad de procesamiento en momentos clave, pero te deja con el costo de comprar y mantener esa capacidad todo el tiempo, incluso cuando no se necesita.
Al mover workloads a la nube pública obtienes capacidad adicional cuando la necesitas y la reduces con la misma rapidez. Brinda escalabilidad flexible para aplicaciones con demanda variable y elimina el dolor de cabeza de planificar y aprovisionar capacidad, sin contar el costo del sobreaprovisionamiento.
Quieres reforzar tu seguridad
Los líderes de negocio suelen mostrarse cautos con la nube porque exige un enfoque de seguridad poco familiar. Controles y prácticas como los sistemas tradicionales de detección y prevención de intrusiones (IDS/IPS) se diseñaron para entornos on-premises y no funcionan en la nube, que se apoya en soluciones de software profundamente integradas. Esa cautela natural no debería opacar las grandes fortalezas de la seguridad en la nube, sobre todo el hecho de que libera a la organización de buena parte de esa carga.
Una vez que quienes toman decisiones aceptan el modelo de responsabilidad compartida en la seguridad de la nube, los beneficios quedan claros: tu proveedor protege la infraestructura, así que puedes apoyarte en sus considerables recursos mientras se mantiene la seguridad de todo el hardware, software, redes e instalaciones que sostienen los servicios que utilizas.
Los flujos de gobernanza y sus alineamientos son más ágiles y continuos en la nube, e involucran a un abanico más amplio de stakeholders del que sería habitual en las prácticas on-premises. Además, las soluciones automatizadas de gobernanza y cumplimiento agilizan el despliegue de aplicaciones en la nube, al tiempo que reducen el riesgo y simplifican la arquitectura.
Quieres lanzar aplicaciones innovadoras, más rápido
Permitirles a las organizaciones agregar enormes volúmenes de datos para realizar análisis sofisticados que se traducen en productos y servicios nuevos o mejorados es solo una de las maneras en que la nube ofrece una ventaja competitiva. La agilidad del negocio y la capacidad de desarrollar soluciones inteligentes a problemas internos y de clientes están, sin duda, entre los premios de una migración exitosa, pero la inversión en la nube debe estar a la altura de esos objetivos de innovación.
Las estrategias de migración se centran en retirar, retener, realojar (rehost), replataformar (replatform) o refactorizar (refactor) tus aplicaciones. La más avanzada consiste en refactorizar y rediseñar la arquitectura de tus workloads para reconstruirlos con una visión nativa de la nube del stack de la aplicación. Impulsado normalmente por una fuerte necesidad de negocio de escalar o mejorar funcionalidades y rendimiento, este enfoque privilegia el uso de capacidades nativo de la nube que simplemente no están disponibles en el entorno actual de la aplicación.
Es el patrón de migración más costoso, pero también el que entrega los mejores resultados para empresas que buscan cambiar su arquitectura monolítica por una orientada a servicios (o serverless) que potencie su agilidad o su continuidad de negocio.
Las organizaciones necesitan alinear su estrategia de innovación en la nube con sus metas de negocio futuras, tomando decisiones financieras y técnicas que permitan desarrollar soluciones seguras y basadas en datos. Sacarle el máximo valor a esa estrategia implica adoptar un enfoque mesurado que combine consideraciones de negocio, técnicas y financieras.
Tu liderazgo impulsa la migración a la nube
Las empresas que migran con éxito más del 60% de su gasto en hosting de IT a la nube en la fecha objetivo tienen un 32% más de probabilidades que el resto de contar con CEOs activamente comprometidos como sponsors. Cuando los CEOs impulsan la adopción de la nube fijando una estrategia de arriba hacia abajo y comunicándola a toda la compañía, los empleados saben que esa estrategia cuenta con respaldo a nivel organizacional.
Ninguna iniciativa de nube relevante prosperará sin el respaldo del liderazgo. La transformación requerida no es solo de negocio y tecnológica, sino también cultural y filosófica, así que debe haber un patrocinio activo desde arriba.
A dónde acudir cuando llegue el momento de migrar
La migración a la nube siempre debería verse como un medio para alcanzar tus objetivos de negocio, no como un fin en sí misma. Mover tus workloads a la nube no aportará, por sí solo, mayor eficiencia en costos ni en operaciones, ni habilitará una innovación capaz de aplastar a la competencia.
Sin embargo, recorrer las etapas clave de un programa de migración a la nube con un partner experto te da el mayor potencial de vivir una experiencia de adopción verdaderamente transformadora. DoiT International alcanzó el estatus de competencia en el Migration Acceleration Program (MAP) dentro del AWS Partner Network, y también somos Premier y MSP Partner de Google Cloud.