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Lecciones de FinOps desde una app de citas

By Francois PasquetJun 23, 20258 min read

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FinOps Lessons from a Dating App Featured

Cómo el aprendizaje continuo, la filosofía de los "pasos pequeños" y la optimización arquitectónica marcan el rumbo de la transformación FinOps

Por François Pasquet, Technical Account Manager, DoiT

Cuando empecé, FinOps se veía como una actividad secundaria, algo que se hacía cuando sobraba tiempo. Hoy, con la creciente adopción de la nube y el auge de las soluciones multi-cloud, las prácticas de FinOps están evolucionando: son más sofisticadas y se integran y comprenden mucho mejor dentro de las empresas. Estas compañías buscan sobre todo optimizar sus costos, y muchas veces no saben por dónde empezar. Quieren gastar menos, tener mejor gobernanza y un control más fino sobre el gasto. Esas son las solicitudes más recurrentes y se volvieron máxima prioridad en 2024 para casi todos mis clientes (y, como era de esperarse, siguen siendo igual de críticas para casi todas las organizaciones en 2025), que hoy me dicen: "Queremos enfocarnos en ahorrar costos sin sacrificar el rendimiento ni la resiliencia de nuestras infraestructuras".

Ahora bien, nada de esto se logra sin esfuerzo, porque implica un monitoreo continuo del gasto, la automatización de los procesos de gestión de costos y el uso de herramientas avanzadas para analizar y proyectar los gastos futuros. El auge de las soluciones multi-cloud suma otra capa de complejidad y exige un enfoque más global e interoperable para gestionar los costos entre distintos proveedores de nube y, mucho más a menudo de lo que uno cree, en entornos híbridos cloud/on-prem.

Las prácticas de FinOps también deben adaptarse a la diversidad de servicios que ofrecen los distintos proveedores de nube. Cada uno tiene sus propios modelos de Precios, sus propias herramientas de gestión y seguimiento de costos y uso, y sus propias mejores prácticas que conviene incorporar en las organizaciones. En consecuencia, FinOps tiene que saber moverse en este entorno complejo y aprovechar lo mejor de cada proveedor. Esto puede incluir descuentos por commitments, optimizar recursos según las necesidades específicas de cada aplicación e implementar estrategias de gobernanza para garantizar un uso eficiente y rentable de la nube.

La adopción de soluciones multi-cloud exige una colaboración realmente estrecha entre los equipos técnicos y los financieros. No siempre se da, y no siempre es fácil; no por falta de voluntad, sino porque los equipos no hablan el mismo idioma, no parten de los mismos datos para sus análisis y, sobre todo, no los interpretan de la misma manera. Los equipos técnicos tienen que ser conscientes de las implicaciones financieras de sus decisiones (un solo clic puede tener muchísimas consecuencias), mientras que los financieros necesitan entender los aspectos técnicos de los servicios cloud para evaluar correctamente costos y beneficios. Esta colaboración se facilita con herramientas de gestión de costos que ofrecen visibilidad en tiempo real del gasto y permiten tomar decisiones informadas.

La evolución de las prácticas de FinOps con la adopción de soluciones cloud y multi-cloud también implica capacitación continua para los equipos. Las tecnologías cloud evolucionan rápido y es esencial que los equipos de FinOps se mantengan al día con las últimas innovaciones y mejores prácticas. Esto puede incluir asistir a sesiones de capacitación, conferencias y comunidades de práctica de FinOps, así como poner en marcha programas de mentoría e intercambio de conocimiento, incluso dentro de la comunidad Tech Rocks que tenemos en Francia.

Los KPIs específicos que utilizo incluyen el costo por unidad de trabajo (por ejemplo, costo por transacción, por usuario, por millón de solicitudes, etc.), porque es importante tener una idea de cuánto "cuesta" un usuario o cliente, ya que detrás hay un concepto de tasa de uso de recursos. Otros KPIs son los ahorros logrados gracias a las optimizaciones y el retorno de la inversión, conocido como ROI, de las iniciativas de FinOps. Estos indicadores permiten medir no solo los costos directos, sino también la efectividad y el impacto de las optimizaciones en el rendimiento global de la organización.

Por ejemplo, en uno de mis clientes implementamos dashboards para hacer seguimiento de los costos por proyecto y por aplicación, lo que nos permite identificar rápidamente las áreas donde se pueden lograr ahorros. También usamos herramientas de monitoreo y reporting para rastrear el uso de recursos en tiempo real y ajustar las estrategias en consecuencia. Además, analizamos con regularidad los ahorros logrados con las optimizaciones, lo que nos permite medir el impacto de nuestras iniciativas de FinOps y demostrar su valor a la organización.

Ahora bien, esto no siempre es fácil, sobre todo cuando la infraestructura existente o legacy no permite, de entrada, mecanismos de seguimiento efectivos: especialmente cuando todo está mezclado y rastrear cuánto cuesta un cliente dentro del gasto total se vuelve una tarea larga y compleja por la deuda técnica. Muchas veces, esa deuda técnica requiere una inversión que al principio puede parecer abrumadora, ya que solo se ven los gastos, el riesgo para producción, la falta de tiempo, de personal, a veces de habilidades o de datos históricos… y eso es totalmente comprensible y de ninguna manera una crítica. El rol de los profesionales de FinOps es ofrecer un enfoque suave, estructurado, estratégico y metódico.

Todo lo anterior nos lleva a integrar la dimensión FinOps en el ciclo de desarrollo de producto desde las primeras etapas de planificación y diseño. Siempre que es posible, trabajo codo a codo con los equipos de DevOps y CI/CD para incorporar prácticas de gestión de costos desde el inicio; esa es la clave del éxito: cuanto antes empieces, más simple resulta y más rápido se ven los beneficios. Esto incluye automatizar el monitoreo de costos, optimizar los recursos usados en pruebas y despliegue, y montar loops de retroalimentación para ajustar las estrategias en tiempo real. El objetivo es fomentar una cultura de responsabilidad financiera, donde cada equipo sea consciente del impacto en costos de sus decisiones. A la gente le encanta poder monitorear toda su infraestructura en tiempo real en dashboards: ¡es como ver el reporte del clima en la tele!

Por ejemplo, en uno de mis clientes trabajamos en integrar FinOps al ciclo de desarrollo usando herramientas como Karpenter para optimizar el uso de instancias Spot y reducir costos. También implementamos prácticas de etiquetado de recursos para hacer seguimiento de los costos por entorno (producción, staging, etc.) y por aplicación, lo que nos permite identificar rápido las oportunidades de optimización. Por último, colaboramos con los equipos de DevOps para automatizar el monitoreo de costos e integrar alertas en tiempo real, lo que nos permite reaccionar con rapidez ante anomalías y mantener los costos bajo control.

Como conclusión, diría que el error más común es ver FinOps únicamente desde la lente de la optimización de costos. Otros errores frecuentes son la falta o insuficiencia de colaboración entre los equipos financieros y técnicos desde el inicio, la ausencia de monitoreo continuo y subestimar la importancia de la automatización. Para evitar estas trampas, hay que promover una comunicación abierta y constante entre equipos, implementar herramientas robustas de monitoreo y reporting, invertir en automatizar los procesos de gestión de costos y, quizás lo más importante, cultivar la confianza mutua.

Hace poco, con uno de mis clientes, para resolver un problema serio de visibilidad sobre el gasto, montamos dashboards detallados y reportes periódicos para hacer seguimiento de los costos por proyecto y aplicación: a nivel mensual, diario e incluso considerando los días de la semana para detectar patrones, como un investigador buscando pistas. En el plano humano, fomenté una colaboración estrecha entre los equipos financieros y técnicos organizando talleres y sesiones de capacitación sobre las mejores prácticas de FinOps. Generar impulso interno, encontrar aliados que ayuden a convencer a otros y demostrar el valor de FinOps para activar un círculo virtuoso: eso también es parte del enfoque FinOps. Por último, mi cliente invirtió tiempo en automatizar los procesos de gestión de costos, lo que redujo los errores humanos y mejoró la eficiencia general de las iniciativas de FinOps.

Para evitar estos errores, creo que es clave adoptar un enfoque gradual al construir una cultura FinOps. Evita estrategias agresivas en entornos de rápido crecimiento con deuda técnica; en cambio, concéntrate en optimizar la infraestructura de forma metódica para gestionar la escalabilidad y la resiliencia.

FinOps debería adoptar el método de los "pasos pequeños": probar hipótesis a pequeña escala, aprender, ajustar, repetir y desplegar los cambios de forma gradual. Así se minimiza el riesgo y se maximiza el aprendizaje y la adaptabilidad. La experiencia diversa, tanto de managers como de expertos técnicos, y el intercambio continuo entre pares dentro de las comunidades aportan un valor estratégico enorme.

Por último, uno de los principales errores a evitar es no integrar FinOps dentro de la visión tecnológica y de producto, sobre todo cuando se busca redefinir operaciones de negocio complejas manteniéndose ambicioso y alineado con las necesidades del mercado. En definitiva, usar FinOps como brújula contribuye con fuerza a construir una infraestructura elástica y escalable, capaz de absorber varias veces la carga actual o cambios futuros, y eso es esencial para alcanzar tus objetivos de rendimiento y agilidad. Integrar las prácticas de FinOps fortalece la resiliencia.

¿Quieres otro caso concreto que demuestre los beneficios tangibles de una transformación liderada por FinOps?

Una app de citas global enfrentaba costos de nube en aumento por una arquitectura compleja de cluster de Elasticsearch, sobre todo por el alto egress de red entre zonas y los gastos de cómputo. La configuración entre zonas, pensada en un inicio como medida de resiliencia, terminó sumando complejidad operativa y una creciente presión financiera. Estos retos no solo afectaban el presupuesto de la empresa, sino que también ponían en riesgo su capacidad de ofrecer experiencias confiables a los usuarios.

Para resolverlo, la organización se asoció con nosotros para realizar una evaluación integral tanto de las prácticas arquitectónicas como operativas. Se descubrió que los esquemas existentes de disaster recovery eran insuficientes y que la estructura entre zonas funcionaba como un mecanismo de respaldo mal planteado.

La solución se centró en varias iniciativas clave alineadas con FinOps:

  • Mayor visibilidad del uso y el gasto de red en la nube a partir de reportes y analítica detallada, dando a los Engineers más criterio para tomar decisiones conscientes del costo
  • Una evaluación sistemática de las estrategias de fiabilidad, contrastando sus costos con el potencial downtime y profundizando en los drivers específicos detrás del gasto en la nube
  • La adopción de las mejores prácticas de FinOps, impulsando la colaboración entre stakeholders técnicos y de negocio y alineando la estrategia de nube con los objetivos de la organización
  • Optimización arquitectónica, que incluyó reducir el tamaño del cluster de Elasticsearch y desplegar un plan adecuado de disaster recovery, todo gestionado mediante un proceso gradual y con baja disrupción
  • Monitoreo continuo y optimización iterativa para sostener las mejoras tanto en fiabilidad como en eficiencia de costos

Como resultado, la empresa logró una reducción sustancial del gasto en red e infraestructura, mejoró la eficiencia operativa y consolidó una cultura de responsabilidad financiera. El disaster recovery automatizado fortaleció la resiliencia y los ahorros obtenidos abrieron espacio para expandir el negocio.