El multicloud no es fácil, pero con la estrategia correcta puedes abrir la puerta a un sinfín de oportunidades.

El multicloud no es fácil, pero con la estrategia correcta puedes abrir la puerta a un sinfín de oportunidades
Hoy son pocas las empresas que siguen operando con una sola nube. La mayoría contrata sus servicios de cómputo y almacenamiento con más de un proveedor cloud. De hecho, con el 89% de las empresas siguiendo ya una estrategia multicloud, este enfoque se ha convertido en el estándar dominante en el uso de la nube.
Pero, ¿por qué se volvió tan común el multicloud? ¿Y qué retos deben sortear las organizaciones para sacarle provecho? La respuesta está en entender por qué este enfoque ganó tanta popularidad, qué efectos ha tenido su auge y qué hace falta para implementarlo bien.
El camino hacia el multicloud
Ahora que las empresas adoptaron la nube por la velocidad, la flexibilidad y la escala que aporta a la transformación digital, muchas se dan cuenta de que una sola nube no alcanza para cubrir todas sus necesidades. Por eso, las organizaciones empezaron a correr workloads en varias nubes. Si contratan servicios de cómputo y almacenamiento con más de un proveedor cloud, ya están operando con una estrategia multicloud. Hoy, la mayoría de las grandes empresas adopta un enfoque híbrido multicloud: combinan nube privada y nube pública, pero obtienen los recursos de nube pública de varios proveedores.
El paso al multicloud puede darse sin querer. Algunas empresas empiezan usando los servicios de un proveedor de nube pública mientras mantienen sus activos sensibles on-premises, o terminan usando varias nubes públicas para cumplir con requisitos de almacenamiento de datos como los del GDPR. Dentro de las compañías, los desarrolladores suelen elegir el mejor servicio de cada nube. Sin embargo, sin importar cómo llegaron al mundo multicloud, las empresas pueden sacarle a esta estrategia beneficios muy valiosos.
El premio del multicloud
Una estrategia multicloud ideal orquesta varias plataformas en la nube para crear una infraestructura de TI totalmente integrada y optimizada. Así se reducen las limitaciones de una sola nube al eliminar silos operativos y de datos, se gana velocidad de desarrollo, se evita el vendor lock-in y se ayuda a las empresas a optimizar sus costos en la nube.
Las empresas que dominan el multicloud refuerzan la continuidad del negocio porque no dependen de un único proveedor y pueden migrar workloads a un servicio alternativo si una nube presenta problemas de latencia o se cae. Al evitar la redundancia y el tiempo de inactividad, se protegen frente a posibles pérdidas en ingresos, productividad, eficiencia operativa y reputación.
Con acceso a servicios agnósticos de proveedor para infraestructura y datos críticos, estas empresas pueden aprovechar las ventajas de todas las nubes e impulsar modelos nativos de la nube que elevan la resiliencia operativa de forma sustancial y abren nuevas formas de generar valor.
A medida que los proveedores cloud apuestan por enfoques que reducen la fricción para quienes quieren usar varios servicios cloud, las organizaciones cuentan con más oportunidades de desarrollar aplicaciones nativas de la nube con una mínima dependencia arquitectónica de un proveedor en particular.
Pero no es tan simple.
El multicloud no es una varita mágica. Cualquier organización que aspire a desplegar todo su potencial y, en última instancia, aprovechar la nube para generar valor transformador debe adoptar e implementar una estrategia multicloud cuidadosamente pensada. Para la mayoría de las empresas este es un terreno nuevo y, sin experiencia externa, es fácil terminar con una implementación multicloud difícil de manejar.
El laberinto del multicloud
Es cierto que gestionar varios entornos cloud le suma complejidad a tu estrategia. Hay poca estandarización entre los servicios cloud actuales, así que cada uno debe gestionarse de forma distinta. Sin los controles adecuados, pueden colarse el cloud sprawl y el shadow IT (el uso de aplicaciones que no han sido aprobadas por el área central de TI).
Los problemas aparecen cuando los equipos empiezan a usar distintos proveedores de nube pública, entornos de nube privada, proveedores de edge cloud y data centers sin una estrategia clara ni integración con los demás equipos. Cada entorno trae su propio ecosistema de mecanismos propietarios para seguridad, automatización, capacitación, analítica y recuperación ante desastres. Cada uno de esos servicios puede depender de un equipo de TI dedicado, lo que crea nuevas estructuras de silos que arrasan con la misma agilidad que buscabas al pasar a la nube.
Sin un enfoque coherente para integrar las iniciativas cloud, las empresas pueden terminar con una implementación desarticulada y con varias versiones de la misma aplicación repartidas entre más de una nube. Manejar el multicloud así reduce la transparencia y el control, y dificulta garantizar la seguridad. Tras invertir tanto en sus iniciativas multicloud, las organizaciones que se quedan estancadas pueden terminar preguntándose cómo navegar la complejidad del multicloud para asegurar la flexibilidad que necesitan y mantenerse competitivas sin ceder en otros frentes.
La respuesta está en una estrategia multicloud cohesionada.
Cómo navegar el multicloud
Muchos líderes de negocio y de tecnología recurren al multicloud para llevar su juego digital al siguiente nivel. Que cumpla esa promesa depende, en gran medida, de qué tan preparados estén.
Para definir el mejor enfoque multicloud, las empresas tienen que dar un paso atrás y revisar su cultura, sus prácticas de DevOps y su stack tecnológico. Tecnologías como Anthos de Google Cloud están pensadas para ayudarte a gestionar varias nubes, pero ninguna solución por sí sola resuelve toda la complejidad de un enfoque multicloud avanzado. Las empresas tendrán que combinar soluciones para armar un stack multicloud que se ajuste a sus necesidades específicas.
Una vez evaluadas sus necesidades y capacidades, toda organización que adopte el multicloud necesita trazar planes alineados con sus objetivos de negocio y tecnológicos. Esos planes deben tener una buena dosis de realismo: el multicloud no es una solución rápida y no trae una transformación inmediata. La gente necesita tiempo para adaptarse a nuevas metodologías y tecnologías de trabajo. Sin embargo, a medida que dominas los primeros pasos, el ritmo de avance se acelera de forma progresiva.
El futuro del multicloud
Las empresas con estrategias multicloud coherentes ganan flexibilidad, acceso a los mejores productos y servicios del mercado, mayor resiliencia y oportunidades para optimizar costos. Pero adoptar el multicloud de forma improvisada, sin objetivos claros, sin planeación ni integración entre los equipos, hará que esos beneficios sean mucho más difíciles de alcanzar.
Para las empresas decididas a aprovechar el potencial de crecimiento del multicloud, contar con el apoyo de un partner puede ser invaluable. Un experto multicloud de confianza puede ofrecerte el tipo de recomendaciones y soluciones que te allanan el camino hacia el éxito digital.